martes, 5 de febrero de 2013

Equipo C

El espantapájaros Carolín.
 


Érase una vez una niña llamada Lucía, iba paseando por el prado y se encontró un espantapájaros llamado Carolín.
-       -  ¿Cómo te llamas? - dijo Lucía.
-        -  Yo, Carolín.
-         - ¿Y tú?- preguntó Carolín.
-        -  Lucía. ¿Por qué lloras?
-        -  Porque estoy solo y los pájaros siempre se cagan en mí.- dijo Carolín.
-        - Vale. Mañana vengo con mis amigos y te haremos compañía y te limpiaremos- dijo Lucía.
Cuando Lucía llegó a su casa, le contó a su mamá que paseando por el prado se encontró un espantapájaros. Lucía se durmió.
Al día siguiente recogió a sus amigos y llevó un cubo de agua y jabón.
-         - Hola Carolín. Estos son mis amigos: Carolina, Antonio, Carmen y Simón.
-         -Gracias por venir. – dijo Carolín.
-        - ¿Estás preparado para ducharte?  dijo Simón.
-         - Sí, estoy preparado - dijo Carolín - ¿tardareis mucho?
-          -Te limpiaremos en un periquete - dijo Carmen.
Después de limpiarlo, Carolín estaba reluciente. Se hizo de noche y todos se fueron a su casa.
El espantapájaros se puso triste otra vez porque se quedó sin compañía. Esa noche hizo mucho viento y lluvia y arrastró a Carolín hasta el otro lado de la pradera.
Por la mañana fueron sus amigos a verle pero Carolín no estaba
-        -¡Carolinn!- gritaba Lucía
-          -¡Socorroo!¡Socorroo!- gritaba Carolín
-          -¿Habéis oído esa voz?- dijo Carolina
-          -Parece la voz de Carolín - dijo Simón
Los niños encontraron a Carolín tumbado en medio del prado. Lo cogieron, lo limpiaron y se pusieron a pensar que podrían hacer con él.
Entonces Antonio dijo:
-         - Yo necesito un espantapájaros en mi casa porque los pájaros se comen la verdura de mi huerto.
 Así finalmente, Carolín se quedo a vivir en casa de Antonio. Todos los días los amigos se juntaban allí para jugar.







Autores:
Carmen Cayuela
Carolina Cortijo
Antonio Vidal


No hay comentarios:

Publicar un comentario